Cómo convertir un simple dibujo en una obra que transmite emociones
Cualquiera puede dibujar… pero no cualquiera puede hacerte sentir algo con un dibujo. Y esto no lo digo desde alguien que lo sabe todo, sino desde alguien que también empezó sin tener ni idea. Yo al inicio solo dibujaba porque sí, porque me gustaba, porque veía algo en Pinterest o en cualquier lado y decía “voy a intentarlo”. Me enfocaba en que se viera bien, en que se pareciera, en borrar mil veces hasta que quedara “perfecto”. Pero aun así, cuando terminaba… sentía que le faltaba algo. Era como si estuviera bien hecho, pero vacío. Con el tiempo fui entendiendo algo que me cambió completamente la forma de dibujar: el dibujo no es solo lo que ves, es lo que haces sentir. Y eso no te lo enseñan de una, eso lo vas entendiendo a punta de práctica, de errores, de frustrarte incluso. El error que cometemos al empezar Cuando uno empieza, es normal querer que todo quede perfecto. De hecho, yo me obsesionaba con eso. Si una línea no me gustaba, borraba todo. Si una sombra no quedaba como ...